· 31 Mar 2020 ·

En medio de la cuarentena filmaron a dos guanacos en una playa de Chubut

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Desde que comenzó a avanzar el coronavirus en el mundo, y ante la medida de cuarentena dispuestas en varios países, la fauna comenzó a recuperar terreno, y varios animales han vuelto a verse en los lugares donde habitualmente está el hombre.

A través de redes sociales, se han viralizado imágenes de variados ejemplares de la fauna autóctona de varios países, que han comenzado a aparecer ante la ausencia de los humanos, que permanecen en cuarentena adentro de sus hogares.

Se han podido observar jabalíes en ciudades catalanas, pavos reales en Madrid, una foca en San Sebastián.

Incluso se han visto animales en peligro de extinción en ciudades mexicanas, desiertas por el coronavirus.

La tortuga laúd de 2,15 metros de largo y 1,4 de ancho, depositó 112 huevos frente a la playa del hotel Grand Oasis, en la zona hotelera de Cancún.

Y Chubut no fue la excepción, ya que este lunes 30 de marzo, se pudieron observar dos guanacos corriendo por la playa de Puerto Pirámides. Se trata de la costa habilitada como balneario, donde no suelen observarse con frecuencia, aunque sí en proximidades. “Que hermoso, esto es Puerto Pirámides, la naturaleza recupera su espacio. Los guanacos disfrutando de la playa”, escribió Yamila Hernandez, al compartir el video que pudo registrar desde el patio de su casa donde cumple con la cuarentena.

Por su parte, Luis Pavecio compartió a través de su facebook otras imágenes. «Guanacos caminando en la playa de Puerto Pirámides, Peninsula Valdes, Chubut. Frente a la parálisis de la actividad turística», indicó.

Respecto a la aparición de estos animales en calles, campos y costas, especialista señalan que las medidas de confinamiento facilitan la expansión de los animales, pero aclaran que estas imágenes ya se producían anteriormente con cierta regularidad. La diferencia es que el nuevo escenario se ha convertido en una oportunidad única para observar cómo evoluciona la fauna silvestre con la presencia del ser humano reducida al mínimo.

“Si desaparecemos de un lugar, los animales ocupan ese espacio, aunque se retiren cuando volvamos”, manifestó el biólogo Ángel Sánchez, quien además destacó que se prevé un efecto positivo en especies protegida.